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viernes, 3 de enero de 2014


El perdón nunca es fácil. La amargura es fácil, el odio es fácil pero el perdón no, eso es difícil. A veces la gente dice cosas que no quieren decir, o hacen cosas que no pueden cambiar. A veces, nosotros, hacemos cosas que no podemos cambiar. Así que nos alimentamos para matar de hambre al dolor. Todos tenemos miedo de algo. Yo tenía miedo, me estaba muriendo. Pero al frente de una gran desesperación tuve una revelación: lo que he hecho es quién soy. Pero lo que he hecho, no es quien seré. Olvida los errores del pasado,  y cuando lo hagas, tu corazón se hará más fuerte. Yo debo saberlo, se supone que mis errores fueron hace mucho tiempo. Eso no significa que lo hecho esté olvidado. Lo que se ha hecho, está ahí.    
 
 
Si borraría todos los errores de mi pasado
estaría eliminado toda la sabiduría
              de mi presente.                 
 
 

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