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viernes, 27 de diciembre de 2013

Capitulo 3

¡¡Hola!! Antes de que leais el capitulo os quiero pedir disculpas a todos los seguidores de esta historia, creo que le puse mas antencion a la otra y con esto de las navidades y la pereza que tenia... como podeis ver no he subido ningun capitulo y me he saltado por lo menos 3 lunes, por eso como he dicho antes... PERDONARME :(
        Subí las escaleras rápidamente, en realidad las subí corriendo, estaba tan emocionada de lo que me había dicho Logan -nadie en toda mi vida me dijo que quería pasar tiempo conmigo, y menos un chico- que no vi a uno de los vecinos y choque con él. Era el hombre viejudo del cuarto, un hombre amargado que ni sus propios hijos lo querían, no tenía otra descripción mejor.
        - ¡Estaria bien que estuvieras mas atenta y tuvieran mas cuidado, que casi me dislocas la cadera!-me grito el viejo, baje la vista.
        - Perdone señor...-le dije todavía con la cabeza agachada, y de seguido seguí subiendo las escaleras.
        En realidad... el "perdone señor" no se lo dije en realidad, no se lo dije con todo mi corazón, había actuado. Todos me decían que actuaba bien, seguramente por todas las películas que veía y después de verlas me pasaba todo el día pensando que era una de las personajes de esa película, un personaje mas. Llegue a mi piso, el sexto piso... en cada piso solo había dos casas, una puerta en un lado y otra en otro, el dueño de la casa que se encontraba en nuestro piso, había fallecido gracias a una enfermedad que invadía todo su cuerpo, había enloquecido. En esa casa ya no vivía nadie. La puerta de esa casa, igual que la nuestra, estaba totalmente desgastada. Introduje la llave, la puerta estaba abierta, solo tenia que empujarla para que se abriera y pudiera pasar. Ese era el problema, comencé a empujar la puerta con mi brazo derecho, dando golpes. Di unos cinco golpes, y al fin, la puerta se abrió. No había nadie en casa. Estaba sola. Me dirigí a mi habitación, y deje caer la mochila al suelo. La mochila estaba tan llena de libros que hizo tanto ruido, que me dio la sensación de escuchar a los de abajo quejarse del ruido que hice. Seguía emocionada, no dejaba de sonreír en ningún momento, un chico quería que fuera mas despacio para pasar mas tiempo conmigo, era tan... tan... no tenia palabras para describir lo que sentía.
        Había pasado tanto tiempo pensando en Logan que me di cuenta que ya eran las tres y media de la tarde, y todavía no había comido. Salí de mi habitación y fui a la cocina. Lo primero que hice fue mirar en el horno para ver si sobraban restos de pizza del día anterior, pero nos la habíamos comido entera, por eso inmediata mente mi cuerpo se dirigió al frigorífico. Saque una cazuela de sopa, y la saque a un plato hondo. Volví a meter la cazuela al frigorífico. Calenté la sopa en el microondas, y después de que esta se calentara comencé a comérmela. Sabia mal, estaba asquerosa, pero no tenia otra cosa que no fuera la sopa para alimentarme aquel día. La sopa tendría que haber estado semanas, o meses, metida en aquel frigo. Me costo bastante tiempo comerme aquello, pero al final lo hice. El teléfono comenzo a sonar, alguien estaba llamando a casa. Había pasado tanto tiempo comiendo aquel potingue en una postura no adecuada que al levantar la cabeza de la mesa, el cuello me envió una punzada de dolor al cerebro.
        -¡Ay, ay!-me queje tratando de flexionar el cuello para librarme de aquel dolor.
        Casi no lo logre, así que me levante y fui hacia el teléfono, moviendo me igual que un muñeco articulado que iniciaba su andadura. No solo era el cuello, a causa de estar en aquella postura tanto tiempo, también tenia los músculos agarrotados. En quien primero pensé que podría ser fue en mi madre, pero me acorde que ella estaba trabajando en aquel momento, con lo cual, era imposible que fuera ella. Lucia tampoco podía ser. Nunca llamaba.
        Levante el auricular, pero antes de poder decir nada escuche el zumbido de la línea al cortarse.
        Encima.
        Volví a dejar el teléfono sobre la mesa, y de seguido me senté en el asiento que estaba a unos metros del teléfono, para esperar a que llamaran de nuevo.
        El teléfono no volvió a sonar, así que me aparte de él y fui al cuarto de baño para limpiarme la cara. Sin que me diera cuenta el agua ya había tocado mi rostro, estaba helada. Pero no me importaba, tenia tantas ganas de que comenzara un nuevo día y volver a ver a Logan... que todo me daba igual.
        La llamada se repitió cuando me estaba echando agua a la cara por tercera vez. Cogí la toalla y me seque mientras me dirigía al teléfono. Esta vez me deje caer en el asiento antes de levantar el auricular. ¿Quien podría ser?
       -¿Si, quien es?-pregunte.
       -¿Esta Susan?-preguntó una voz dulce de un hombre.
       - Mmmm... si... soy yo, ¿quien es?-le volví a preguntar preocupada.
       -¡Ah, hola Susan! Soy Logan -mi corazón comenzó a palpitar a cien por hora al escucha aquel nombre-.
       -Dime.
       -Te llamo porque... me preguntaba si... -hizo una pausa, estaba tan nerviosa que creo que él escuchaba el aire que expulsaba por mi nariz- ¿te gustaría salir a la calle? si quieres, claro...
       Seguí callada, no sabia que decir, el chico que me gustaba me preguntaba si quería salir con él a pasar la tarde en la calle. Con él.

2 comentarios:

  1. ¿Le dirá que sí, que no? A veeer!! Con ganas del siguiente:)

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  2. Soy Ursula!! Y mira... esq yo te M A T O, como se te ocurre dejar eso así??!!
    Espero el siguientee!! ;)

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